Cómo Combatir los Brotes de Acné en Tus Pacientes

Cómo Combatir los Brotes de Acné en Tus Pacientes
5 (100%) 3 votes

El acné es una afección de la piel muy frecuente en la actualidad, sobre todo en mujeres y adolescentes, aunque también se dan casos de brotes en personas mayores.

Se caracteriza por la aparición primero de comedones y exceso de secreción sebácea, y si la afección avanza aparecen síntomas y lesiones de mayor gravedad.

El acné puede aparecer en las zonas del cuerpo con gran secreción de sebo como rostro, espalda, cuello y pecho, pero también puede verse en las regiones de roce (aunque hablamos de diferentes lesiones).

El acné y su clasificación

El acné más frecuente es el denominado acné vulgaris. Suele aparecer en la pubertad junto con los cambios hormonales, e incluso persistir hasta muy entrada la adultez.

Las mujeres tienden a presentar más brotes de acné en fases tardías de la vida, mientras que los hombres lo suelen padecer mayormente en la adolescencia.

Hay diferentes grados de acné, va de leve a moderado y severo, en este último las lesiones son grandes, dolorosas y con pápulas y pústulas inflamadas, e incluso en los casos más extremos puede levantar fiebre.

acné

Sin dudas se trata de una afección muy angustiante para el paciente, esto sin contar que puede dejar marcas y manchas muy notorias en el rostro (hiperpigmentación postinflamatoria (HPI) y/o retracción cicatricial).

Clasificación del acné y grados del acné:

Grado I

Acné leve, es conocido como el acné comedogénico. Se caracteriza por:

Comedones cerrados: El comedón es el precursor del acné. Se trata de puntos blancos que se perciben bajo la piel y se generan cuando se obstruyen los poros de los folículos pilosos.

Están compuestos por secreción sebácea y células muertas. (A no confundir con los quistes millium que son pequeños cúmulos de grasa bajo la piel).

Comedones abiertos: Los comúnmente llamados puntos negros, estos fueron blancos pero se oscurecieron por entrar en contacto con el aire.

No se inflaman, pero si pueden aumentar su tamaño, ser muy notorios y dejar el poro realmente dilatado cuando no se los quita a tiempo.

acné grado 1

Grado II

Acné moderado, también conocido como acné pápulopustuloso. Se caracteriza por:

Pápulas: Se trata de un tipo de acné inflamatorio. Comenzaron siendo un comedón cerrado, y debido a la proliferación de bacterias (Propionibacterium acnes) se inflamaron y convirtieron en protuberancias rojizas y sensibles al tacto.

Las pápulas de acné pueden llegar a medir hasta 1 cm de diámetro, lo que afecta en gran medida la apariencia del paciente.

Pústulas: Son las pápulas que se infectaron y se llenaron de pus. Cuando el poro se obstruye se forma el comedón, al no recibir oxigeno proliferan las bacterias anaerobias en el folículo piloso, inflaman el tejido y como respuesta el organismo secreta la sustancia purulenta que caracteriza a los granitos.

Grado III

Acné quístico

Una forma grave del acné vulgaris. Se caracteriza por una gran cantidad de puntos negros, espinillas y quistes, sobre todo en rostro, pecho, y espalda. Estas lesiones se ven acompañadas por quistes inflamados, profundos, de color rojizo y muy dolorosos.

Es un grado de acné que necesita tratamiento médico, como esteticista solo puedes actuar sobre las lesiones post inflamatorias una vez que el brote fue completamente controlado.

marcas de acné

Grado IV

Acné grave, llamado acné conglobata.

El acné conglobata es una forma de acné vulgar severo. Presenta todas las lesiones antes descritas además de nódulos y conductos sinusales que drenan secreciones.

Afecta mayormente a hombres de entre 18 a 30 años, sobre todo en los que abusan de esteroides anabólicos y en los que están bajo terapias con testosterona.

Personas con tumores que liberan andrógenos, mujeres con SOPQ (síndrome de ovario poliquístico) y con síndrome de Cushing corren riesgo de presentar esta patología.

Grado V

Acné fulminans

Es el más severo de todos, incluso puede llegar a ser mortal si no se lo trata.

La piel presenta quistes dolorosos e inflamados que pueden ulcerarse. Genera un intenso dolor, fiebre y malestar en todo el cuerpo.

Cabe destacar que estos dos últimos grados de acné son de implicancia medica absoluta.

acné

Acné ocupacional

Este tipo de acné es padecido por personas que se encuentran en contacto con productos que causan una oclusión folicular.

Es común que quienes manipulan alquitrán, aceites lubricantes, hidrocarburos clorados, productos utilizados en la manufactura de aislantes eléctricos y aceites o grasas comestibles, presenten severos casos de acné en las zonas del cuerpo expuestas o en las que roza la ropa impregnada en estas sustancias.

Acné inducido por fármacos

Es el acné iatrogénico, en apariencia es idéntico al acné vulgaris pero su aparición está relacionada con la utilización de ciertos medicamentos y sustancias como esteroides y anabolizantes, anticonceptivos orales, corticoides, derivados de la vitamina b, litio, yoduros, y bromuros.

Causas del acné

El acné aparece por 4 causas fundamentales, a saber:

Exceso de secreción sebácea.

Es la hiperproducción de sebo de la piel, debido a múltiples factores como el hormonal, el clima, medicamentoso, y herencia genética.

Hiperqueratinización de la piel

Es cuando la capa externa de la piel (el estrato corneo) se engrosa desmedidamente, se desprenden de forma irregular las células cutáneas muertas y cornificadas, se produce una oclusión de los conductos de las glándulas sebáceas y por ende desencadena un trastorno o interrupción en la liberación del sebo.

piel grasa

Al haber una excesiva secreción sebácea, las células muertas no son eliminadas adecuadamente, sino que permanecen pegadas a la piel y la van engrosando de forma paulatina. Éstas junto con el sebo, se acumulan en el folículo piloso tapándolo, lo que da lugar que las paredes del mismo se abomben y generen los comedones cerrados.

Seguidamente las bacterias que viven naturalmente en la piel colonizan los folículos tapados, y gracias a un ambiente idóneo para su crecimiento (falta de oxigenación), proliferan causan las pápulas, pústulas, nódulos y quistes.

Como consecuencia se percibe una piel con protuberancias rojas e inflamadas. En los casos graves del acné la pared del folículo tapado estalla y libera grasas, corneocitos, bacterias y fragmentos celulares que desencadenan una inflamación extendida y profunda en el tejido.

Factores que contribuyen y agravan los síntomas del brote de acné:

  • Estrés.
  • Dieta con exceso de azucares y carbohidratos.
  • Consumo excesivo de leche y derivados lácteos (a excepción del queso).
  • Tabaquismo.
  • Maquillaje comedogénico.
  • Falta de limpieza facial.
  • Irritación de la piel por una incorrecta manipulación, productos de limpieza abrasivos, etc.
  • Sobre exposición solar.

Tratamientos del acné en el gabinete de estética

Limpieza de cutis

Es el paso esencial para conseguir controlar los brotes de acné. Sin una adecuada higiene de la piel ningún tratamiento puede dar resultado alguno.

Además de la limpieza en gabinete, debes indicarle a tu paciente productos para apoyo domiciliario con los que efectuarse una limpieza diaria (dos veces al día) y cremas adecuadas para piel acneica.

limpieza de cutis

Extracciones

Posteriormente a la limpieza y exfoliación de la piel, es necesario quitar los comedones y pústulas de los grados leves de acné. Es importantísimo contar con lociones bactericidas para desinfectar la zona antes y después de las extracciones, asi como esterilizadores de las herramientas que emplees.

Puedes extraer los comedones con el saca comedón o bien con los dedos, cubriéndolos con una gasa o algodón.

Para culminar con la sesión es imprescindible el aplicar una mascarilla descongestiva para bajar la inflación que se produce como respuesta a la manipulación del tejido.

Peeling con ácidos

El ácido salicílico y el ácido glicólico son los más usados en casos de acné ya que generan la descamación de la capa superior de la piel, regulan la secreción sebácea y previenen la hiperqueratinizacion de la piel, que termina con la obstrucción de los poros.

El ácido mandelico también es un excelente aliado para combatir los brotes acneicos ya que posee un gran poder bactericida.

Es importante variar las concentraciones de los ácidos a emplear, comenzando siempre por la más baja e ir subiendo paulatinamente.

Alta frecuencia para el acné

Mediante electrodos de cristal llenos de gas se incrementa la temperatura de la piel y la irrigación sanguínea, por consiguiente los tejidos son nutridos y oxigenados con mayor eficacia.

Tiene efectos desinfectantes, descongestivos, antiinflamatorios y estimulantes de los tejidos. En el caso de los tratamientos de acné, el equipo de alta frecuencia ayuda a desinfectar, cerrar los poros, bajar la inflamación y congestión del tejido.

Se utiliza después de una limpieza de cutis profunda.

luz pulsada intensa

Luz pulsada intensa

Ayuda a eliminar las manchas que han quedado como secuela de los brotes acneicos. Se debe emplear una vez que la afección fue correctamente controlada.

Microdermoabrasión con puntas de diamante

Es el tratamiento idóneo para cuando la piel del paciente presenta comedones abiertos y cerrados, no así en caso de pústulas purulentas.

Ayuda a afinar suavemente la capa cornea eliminando células muertas y evitando la obstrucción de los poros. A su vez suaviza las marcas que quedaron como consecuencia de lesiones acneicas de gravedad.

Se emplea solo cuando no hay pústulas o pápulas purulentas en la zona a tratar para evitar desparramar la infección.

Terapia bifotónica

Es una técnica de conversión de luz que estimula los mecanismos de reparación de la piel a nivel celular.

Emplea un gel fotoconversor junto con una lámpara que emite diversas longitudes de onda por medio de diodos fotoemisores (LED).

Este tratamiento ayuda a eliminar las colonias de bacterias a la vez que estimula los mecanismos de reparación de la piel. También cabe mencionar que tiene un efecto favorable en la producción de colágeno, los que es sumamente beneficioso para minimizar las lesiones post acneicas y conseguir un notable rejuvenecimiento facial.

Es importante saber identificar el grado de acné que padece el paciente para poder indicar el tratamiento adecuado, y a su vez analizar el fototipo cutáneo, tipo de piel y características personales para evitar lesionar o irritar la piel.

Un comentario

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *